La lluvia no colabora, no colabora para nada. Mi estado de ánimo cae en picada, cada vez a mayor velocidad. Cae, como caen las gotas del cielo, caen para estrellarse y morir inadvertidas sobre el cesped.
La lluvia no colabora, o si lo hace, colabora, pero con mi tristeza. La lluvia potencia mi tristeza y mi sueño también. Tengo sueño y quiero dormir, quiero dormir sobre una estrella, abrazada a un cometa de algodón.
Llueve, y no puedo dormir. Tengo sueño y estoy triste y no queda más que escribir. Extraño mi cama y el corazón de peluche que espera mi llegada, que me hace compañia por las noches frias.
Hace frio, llueve, estoy triste y tengo sueño. Hoy va a ser un día pésimo, me voy a preparar un café.
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martes, 28 de septiembre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
N compro ilusiones
No compro más ilusiones,
no rifo, ni permuto, ni alquilo más!
Me cansé de tener después, que pagarlo con decepciones.
Porque siempre fueron sueños, palabritas, fantasias,
y ya estoy triste, cansada y dolida,
que después la realidad, me juegue tan malas pasadas.
No compro más ilusiones,
me cansé de las mentiras
porque después cuesta muy caro,
y me adeudo en penas, lágrimas y dolores,
y me gasto todo el amor, que tenia verdadero,
e hipoteco mis esperanzas,
y ya no quiero!
y ya no puedo!
embargar mis sentimientos.
No compro más ilusiones,
no más ofertas de promesas,
no más chacharas, ni limosnas
prefiero guardar lo que queda, lo que sobró,
el vuelto, los restos, de mi pobre corazón,
para quien realmente quiera, invertir en este amor.
no rifo, ni permuto, ni alquilo más!
Me cansé de tener después, que pagarlo con decepciones.
Porque siempre fueron sueños, palabritas, fantasias,
y ya estoy triste, cansada y dolida,
que después la realidad, me juegue tan malas pasadas.
No compro más ilusiones,
me cansé de las mentiras
porque después cuesta muy caro,
y me adeudo en penas, lágrimas y dolores,
y me gasto todo el amor, que tenia verdadero,
e hipoteco mis esperanzas,
y ya no quiero!
y ya no puedo!
embargar mis sentimientos.
No compro más ilusiones,
no más ofertas de promesas,
no más chacharas, ni limosnas
prefiero guardar lo que queda, lo que sobró,
el vuelto, los restos, de mi pobre corazón,
para quien realmente quiera, invertir en este amor.
martes, 15 de junio de 2010
Eterno amor de un suspiro.
Nadando entre recuerdos, ahondando en mis más profundos sentimientos, mi mente se sumerge en reflexiones. Palabras en el viento, sonidos en el agua, frases de amor, de mentira y de traición. Silencios de tumba quebrados, mudos. ¿Qué hubo de cierto? ¿Qué fue realmente verdad?.
Palabras, caricias, sangre. ¿Donde se presenta el amor? ¿Qué lo hace vívido? Donde quedó esa pareja que se llevaba de maravillas? ¿Donde quedó el sueño? ¿Donde quedamos vos y yo? ¿Donde se perdieron aquellos sentimientos que inventamos, que colmaban nuestros días?
¿Así era el amor?
Yo he amado, sé lo que es, lo que se siente, como se vive. Sé amar.
Pero también me ha tocado la otra parte, la de decidir, la de dejar, la de olvidar, y no por eso, considero que mi amor fue vacio, falso o superficial.
Yo amé con mi corazón, empeñando mis sentimientos a mansalva, sin contemplacion. Sin dudas, ni recovecos vacios. Sé lo que es entregarse por completo, sin medidas, ni cuotas, sin reservas. Entregué todo de mi vida, hasta entregar mi vida misma. Puse mis sueños, mis fuerzas, mi respiración y mi sangre en su nombre. Lo adoré hasta el cansancio, lo amè tanto, hasta olvidar quien era yo, quien era el mundo, quien me rodeaba y quien no. Llegué a disolver de mi existencia, todo lo que se movia alrededor. Ni el tiempo ni el espacio tenian estabilidad para mi, cuando me encontraba a su lado. Aprendi a ser él en mi.
Sé lo que es amar, lo amé. Vivi mucho tiempo para su vida, para respirar su aire. Para llorar y sufrir y sangrar su amor, para vivirlo.
No puedo poner en duda mis sentimientos, no creo que se haya tratado de una ilusión, o peor, una obsesión. No lo fue, no lo es, porque lo mio no era perverso. Era un amor tan puro, tan real, que dolió. Dolió hasta el alma. Pero el alma es espiritual, y este amor dolió mucho mas que eso. Dolió hasta los huesos, hasta la carne, me dolia respirar a veces. Me dolieron los mares de lagrimas que derramé. Me dolieron hasta las pestañas. Me dolió amarlo así.
Sentí el amor recorrer hasta la última célula de mi cuerpo, metabolizando cada "te amo" en la razon de mi existir. Lo amé, sin dudas, sin recelos, ni tapujos. Lo amé, atentanto cruelmente contra mi.
No dudé ni un segundo, a pesar de mis miedos, en entregarle en cada beso, en cada caricia, en cada palabra, la plenitud de mi ser, de mi razón. Le dí todo sin siquiera pensarlo, porque mis sentimientos brotaban por cada uno de mis poros, y no habia tiempo ni espacio donde guardarlo. Los gastaba, a las vez que crecian en mi, con cada latido. Mi sangre bombeaba su nombre, y derramé con ella mi cordura.
Así fue, lo adoré, lo idolatré y lo glorifiqué como a un Dios, como al Creador que consiguió llenar con deseos el insipidos sabor de mis días.
Sé que existió ese amor, que no fue falso, ni vacio, ni superficial. Pero no se puede recordar de por vida, lo que hace mal, lo que intoxica y envenena, lo que no se solidificò mas que en mi cuerpo, en mi espìritu, hasta desintegrarme. Ese amor, tan mio, tan personal, tan unico, ese amor que nunca conociò la devoluciòn, la reciprocidad de esa devociòn.
No me considero mentirosa, ni embustera. Hice lo que debia hacer, sentí incansablemente hasta el cansancio, porque así funciona; uno ama, irremediablemente sin cura ni remedio, sin peros ni razones. Pero cuando el amor, solo vive de ilusiones, de palabras, de promesas, de estafas, sin probar el sabor a la realidad, la misma realidad lo agota, lo consume, lo asfixia. Y este, como tantos otros casos que conozco, tuvo la desdicha, o la inmadurez, o quizas un irremediable destino de soledades, de caminos cruzados (pero divididos) de vivir tan solo del aire; y de morir sin remedios, preso del inevitable final que presupone soñar despierto.
Tanto llorarlo, tanto agonizar este sentimiento, tanto atentar contra mi enamorado corazòn, sin querer oir sus sordos lamentos de agonia; una mañana como tantas, despuès de haber llorado otra larga noche, asì como la tinta sobre un papel mojado, una sensaciòn distinta me inundò. Esas incanzables làgrimas, fueron disolviendo con sigilo y en silencio mi amor. Fueron evaporando inconscientemente esa entrega, hasta extinguirla.
Mi corazon supo amar, pero tanto le costò ese precio, que no hubo mas remedio, no hubo opciòn, no fue queriendo, simplemente, asi fue. Se cansò, se agotò de esperar algo, de la nada misma de su amor.
No fue desamor, no olvidè por elecciòn, agotè mi existir hasta la existencia misma, y en el fin, cuando ya no habia nada, en ese vacio se habian difuminado tambien mis sentimientos.
Quise creer en un amor eterno, y hoy comprendo que la eternidad, es un tèrmino muy relativo. La eternidad puede durar, a veces, un suspiro, o mil noches de llanto. La eternidad puede durar eternamente mientras uno lo desee, asi sean solo un par de dias, puede ser eternidad.
Palabras, caricias, sangre. ¿Donde se presenta el amor? ¿Qué lo hace vívido? Donde quedó esa pareja que se llevaba de maravillas? ¿Donde quedó el sueño? ¿Donde quedamos vos y yo? ¿Donde se perdieron aquellos sentimientos que inventamos, que colmaban nuestros días?
¿Así era el amor?
Yo he amado, sé lo que es, lo que se siente, como se vive. Sé amar.
Pero también me ha tocado la otra parte, la de decidir, la de dejar, la de olvidar, y no por eso, considero que mi amor fue vacio, falso o superficial.
Yo amé con mi corazón, empeñando mis sentimientos a mansalva, sin contemplacion. Sin dudas, ni recovecos vacios. Sé lo que es entregarse por completo, sin medidas, ni cuotas, sin reservas. Entregué todo de mi vida, hasta entregar mi vida misma. Puse mis sueños, mis fuerzas, mi respiración y mi sangre en su nombre. Lo adoré hasta el cansancio, lo amè tanto, hasta olvidar quien era yo, quien era el mundo, quien me rodeaba y quien no. Llegué a disolver de mi existencia, todo lo que se movia alrededor. Ni el tiempo ni el espacio tenian estabilidad para mi, cuando me encontraba a su lado. Aprendi a ser él en mi.
Sé lo que es amar, lo amé. Vivi mucho tiempo para su vida, para respirar su aire. Para llorar y sufrir y sangrar su amor, para vivirlo.
No puedo poner en duda mis sentimientos, no creo que se haya tratado de una ilusión, o peor, una obsesión. No lo fue, no lo es, porque lo mio no era perverso. Era un amor tan puro, tan real, que dolió. Dolió hasta el alma. Pero el alma es espiritual, y este amor dolió mucho mas que eso. Dolió hasta los huesos, hasta la carne, me dolia respirar a veces. Me dolieron los mares de lagrimas que derramé. Me dolieron hasta las pestañas. Me dolió amarlo así.
Sentí el amor recorrer hasta la última célula de mi cuerpo, metabolizando cada "te amo" en la razon de mi existir. Lo amé, sin dudas, sin recelos, ni tapujos. Lo amé, atentanto cruelmente contra mi.
No dudé ni un segundo, a pesar de mis miedos, en entregarle en cada beso, en cada caricia, en cada palabra, la plenitud de mi ser, de mi razón. Le dí todo sin siquiera pensarlo, porque mis sentimientos brotaban por cada uno de mis poros, y no habia tiempo ni espacio donde guardarlo. Los gastaba, a las vez que crecian en mi, con cada latido. Mi sangre bombeaba su nombre, y derramé con ella mi cordura.
Así fue, lo adoré, lo idolatré y lo glorifiqué como a un Dios, como al Creador que consiguió llenar con deseos el insipidos sabor de mis días.
Sé que existió ese amor, que no fue falso, ni vacio, ni superficial. Pero no se puede recordar de por vida, lo que hace mal, lo que intoxica y envenena, lo que no se solidificò mas que en mi cuerpo, en mi espìritu, hasta desintegrarme. Ese amor, tan mio, tan personal, tan unico, ese amor que nunca conociò la devoluciòn, la reciprocidad de esa devociòn.
No me considero mentirosa, ni embustera. Hice lo que debia hacer, sentí incansablemente hasta el cansancio, porque así funciona; uno ama, irremediablemente sin cura ni remedio, sin peros ni razones. Pero cuando el amor, solo vive de ilusiones, de palabras, de promesas, de estafas, sin probar el sabor a la realidad, la misma realidad lo agota, lo consume, lo asfixia. Y este, como tantos otros casos que conozco, tuvo la desdicha, o la inmadurez, o quizas un irremediable destino de soledades, de caminos cruzados (pero divididos) de vivir tan solo del aire; y de morir sin remedios, preso del inevitable final que presupone soñar despierto.
Tanto llorarlo, tanto agonizar este sentimiento, tanto atentar contra mi enamorado corazòn, sin querer oir sus sordos lamentos de agonia; una mañana como tantas, despuès de haber llorado otra larga noche, asì como la tinta sobre un papel mojado, una sensaciòn distinta me inundò. Esas incanzables làgrimas, fueron disolviendo con sigilo y en silencio mi amor. Fueron evaporando inconscientemente esa entrega, hasta extinguirla.
Mi corazon supo amar, pero tanto le costò ese precio, que no hubo mas remedio, no hubo opciòn, no fue queriendo, simplemente, asi fue. Se cansò, se agotò de esperar algo, de la nada misma de su amor.
No fue desamor, no olvidè por elecciòn, agotè mi existir hasta la existencia misma, y en el fin, cuando ya no habia nada, en ese vacio se habian difuminado tambien mis sentimientos.
Quise creer en un amor eterno, y hoy comprendo que la eternidad, es un tèrmino muy relativo. La eternidad puede durar, a veces, un suspiro, o mil noches de llanto. La eternidad puede durar eternamente mientras uno lo desee, asi sean solo un par de dias, puede ser eternidad.
Eterno fue mi amor mientras duró, y hoy, eterno es este olvido.
martes, 8 de junio de 2010
Mendigo corazon..
Después de una noche de escasos excesos, cansada estas de llenar con ajenas caricias en tu piel, el vacio de tu agotado corazón. Caminas sin rumbo, desorientada de tanto naufragar en manos equivocadas, buscando erronaemente en vacios corazones extraños, uno cuota de amor.
Perdida de tanto vagar, cansada de tanto perder. Tratando de intercambiar tu cuerpo por una caricias, confundiendo con ternura, la lujuria del momento.
Implorando en cada cama, una minima ilusión que dure mas de una noche.
Tan solo un "te quiero" piden tus ojos, y frente a ellos, ves escapar esas invisibles palabras, en sudor, entre sábanas. Puedes ver como en un fogozo abrazo se desdibujan tus sueños, de la misma manera que desaparecen los extraños caminos sin rumbo que dibujan tus uñas sobre su espalda; momentáneos.
Mientras te desesperas de esperar de alguna boca ajena, una tierna palabra que sofoque el dolor,
los sordos gemidos de pasión, espantan aquellos lejanos anhelos de amor. Las lágrimas ya no se contienen, y buscan salir, se asfixian en camas anónimas, viendo morir sueños que nunca se soñaran allí. Los besos ahogan con amargo sabor, el ya conocido gusto a decepción, y se esconde, tras esa estática cara de poker que simulas con majestusidad, la pena de conocer de antemano, el inevitable final de lo que nunca sucedió.
Una vez más, estas llorando, rasgando el cariño de esa trivial forma. Una vez más te pierdes, desorientada en el dolor.
Lloras y sufres maldiciendo a tu herido corazón, que no hace mas que sentir. En lo mas hondo de tu alma, cansada y dolorida, mantienes una esperanza, un escondido anhelo de aferrarte a cualquier minimo suspiro, que deje abierto un indicio al deseo de vivir un amor verdadero.
Deseas ansiosamente ser necesitada, amada y cuidada por las noches, siendole infiel hasta en los pensamientos, a tu compañera, la soledad. Tienes agotado el cuerpo de sufrir, y el espiritu arruinado por el fracaso.
Tan hundida estas en tus miedos, que no te permites valorarte. El llanto te nubla la vista, y te impides a ti misma, ver tu reflejo en el espejo.
Por eso hoy, amiga mia, te digo, que no necesitas implorar cariño,
que no hace falta que creas en principes, porque ya eres una reina...
Y si aun no has encontrado, quien sepa tratarte como te mereces,
es porque quizas, no es el momento,
ni el lugar,
ni la persona adecuada.
Amiga, no desesperes,
no actues por despecho, o resignacion, o dolor..
no sigas lastimando tu corazon, ni a quienes en verdad lo valoran.
No puedo garantizarte que exista el amor para toda la vida,
como me dijeron una vez, eso es mucho rato...
pero sè que tu amor, no ha llegado aun, no lo confundas,
no lo quieras encontrar en cualquier conjunto de palabrerias.
Mantèn tu corazon sereno, al resguardo de la superficialidad,
cuando estes lista, la verdad asomarà.
Quizas aun no estes lista para tal grandeza, y no por eso te tienes que dejar caer...
La firmeza esta en tu confianza, y el destino en tus decisiones.
Eres mucha mujer, para andar mendigando amor...
miércoles, 17 de marzo de 2010
Corazón
Que cruel, triste y patética es mi vida,
no hay nada mas frustrante de llevar encima esta tristeza,
no hay nada mas doloroso que la victoria del fracaso a la hora de ser feliz.
Mi corazón se dividide y razga en dos pedazos que cruelmente insisten en separarse.
¿Por qué esta incansable manía de la existencia por castigarme?
Hoy tengo mi vida dividida y tengo la desgraciada obligación de tener que elegir, con la única garantía de saber que cualquiera sea mi desición, indiscutiblemente voy a fracasar. Porque tengo la irremediable incapacidad para ser, y hacer feliz a los demás.
No miento ní exagero, cuando manifiesto mi preferencia a dormir eternamente y no volver a despertar jamás...
no hay nada mas frustrante de llevar encima esta tristeza,
no hay nada mas doloroso que la victoria del fracaso a la hora de ser feliz.
Mi corazón se dividide y razga en dos pedazos que cruelmente insisten en separarse.
¿Por qué esta incansable manía de la existencia por castigarme?
Hoy tengo mi vida dividida y tengo la desgraciada obligación de tener que elegir, con la única garantía de saber que cualquiera sea mi desición, indiscutiblemente voy a fracasar. Porque tengo la irremediable incapacidad para ser, y hacer feliz a los demás.
No miento ní exagero, cuando manifiesto mi preferencia a dormir eternamente y no volver a despertar jamás...
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