martes, 28 de septiembre de 2010

La lluvia no colabora, no colabora para nada. Mi estado de ánimo cae en picada, cada vez a mayor velocidad. Cae, como caen las gotas del cielo, caen para estrellarse y morir inadvertidas sobre el cesped.

La lluvia no colabora, o si lo hace, colabora, pero con mi tristeza. La lluvia potencia mi tristeza y mi sueño también. Tengo sueño y quiero dormir, quiero dormir sobre una estrella, abrazada a un cometa de algodón.

Llueve, y no puedo dormir. Tengo sueño y estoy triste y no queda más que escribir. Extraño mi cama y el corazón de peluche que espera mi llegada, que me hace compañia por las noches frias.

Hace frio, llueve, estoy triste y tengo sueño. Hoy va a ser un día pésimo, me voy a preparar un café.

3 comentarios:

Meison Epimeison dijo...

No..! Tratá de no estar así... A ver, seguro que la conocés, pero por las dudas.. A mi me sirvió más de una vez tener este poema presente:

¡ AVANTI !

Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas;
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se rompen las garras de la suerte ...
¡ Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte !

Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte)


Avanti Lágrima, avanti!

Lágrima dijo...

Gracias por sus cálidad palabras amigo virtual! :)

Meison Epimeison dijo...

Usted las merece..! Gracias por escribir.