sábado, 16 de octubre de 2010

El cigarrillo se consume con lentitud en su lecho de cerámica. El humo que de él se escapa, dibuja extrañas figuras en el aire, figuras que bailan al ritmo de una canción.
El vaso sobre la mesa transpira el frio de su contenido. Sorbo a sorbo el sabor del Fernet calma una sed de soledad en mi garganta.
Las notas lejanas de un piano, caen sobre mí como una lluvia de primavera, y me colman de sensaciones de sublime armonía. La noche se torna mágica, y se llena de estrellas la habitación. ¿Acaso este momento podría ser mejor? Sí, podrías estar aquí conmigo.

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