martes, 14 de septiembre de 2010

El horario pico bajo el Sol, solo empeoraba la situación,
¡Necesitaba llegar a casa ya!
Sentía como si una piedra de sal se apoderara de mi garganta,
quitándome todo el liquido del cuerpo.
Mientras camino, fabrico con saliva un oasis de falacias,
intentando engañar aquel desierto que atosiga mi ser.
Me relamo una y otra vez, en busqueda de la más minima hidratación
mientras aprieto el paso con apuro.
Después de lo que me pareció una década de sequía,
llego a casa casi con dificultad.
Me despojo rapidamente de las prendas más acosadoras de mi ropa.
Busco con el máximo entusiasmo que podía, debido a mis escasas fuerzas, los elementos e ingredientes necesarios, para acabar de una vez, con esta árida sensación,
y con todo el placer del mundo, me dispongo a preparar un riquísimo y único
Fernet Branca.

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