martes, 7 de agosto de 2012


Las palabras se escapan de mis dedos,
mas los versos quedaron mudos,
muertos, enterrados en mi garganta
¿Por qué hablar cuando no hay más nada que decir?
¿para que?
La tristeza me aplasta
me corrompe la vida
me quita las ganas, los sueños y esos restos de mí
que se extinguieron
¿por qué seguir?
¿Cuál es el motivo?
Los fantasmas del pasado y del futuro
asfixian el presente que no tengo.
la sangre se evapora entre nombres ajenos
la ausencia del amor
eterna
el frio en mi interior,
el vacío llenando marcas de pasiones frustradas
los besos envenenados
las ilusiones asesinadas
el dolor
las mentiras
y esta triste realidad de carencia de todo
de nada
ya no queda nada
ni siquiera versos
para respirar.

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