miércoles, 23 de junio de 2010

Tirado en su cama
después de una noche larga,
aún con un vaso en la mano,
desnuda su alma en esa habitación;
Y mientras de fondo se oye
"una triste melodia"
entre el humo y el fernet,
se pierde su sonrisa.
Con su guitarra en la mano
recuerda esa niña ingrata,
a quien tantas lágrimas él le regalo,
sin que ella cuenta se diera.
Sin que ella se enterara
noches enteras él la lloró.
Tan solo lamentos, tan solo sollozos
salen de esas cuerdas,
que parecieran gemir..
Y nace el recuerdo,
y se ve en sus ojos,
y en fernet ahoga
las sobras de ese amor.
Y esa niña ingrata
que quebró sus sueños
y esa niña mala,
rompió su corazón;
Y aquel niño triste
que navega en incertidumbre
y ese pequeño soñador
que hoy lucha contra la pena,
tiene lejos esta amiga,
que le canta una canción.

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