martes, 9 de marzo de 2010

Regalo


Quise regalarte el cielo, pero estaba poblado de ángeles,
Quise regalarte la Luna, pero ya fue pisada por el hombre.
Incansablemente busqué algo original, que declare sentimientos,
pero en mi inútil intento de hallarlo, descubrí que:
No hay estrellas, ni mares, ni montañas para darte,
que a pesar de su grandeza, pureza o esplendor,
expresen con alguno de sus atributos,
toda la fuerza con la que crece mi amor.
Entonces decidí regalarte mi corazón.
Quizas sea pequeño, frágil, y no tenga valor,
pero es para tí, te lo obsequio, es pura devoción.
Lo hice a tu medida, con lo justo y necesario,
la cuota exacta de dulzura, una dosis de paciencia y de locura.
Fue diseñado para amarte, por cada dia, con cada latido,
hasta que su palpitar, cansado, deje de existir.
Fue hecho para tí, espero que lo aceptes,
ya que sin tu presencia, no recuerda como es vivir.

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